¿Cómo es la Inteligencia Operativa impulsada por Inteligencia Artificial?

La importancia de no desechar el potencial de la inteligencia artificial combinada con la inteligencia humana es vital para la supervivencia de las empresas en el presente y el futuro. Y es que en estos tiempos de absoluta digitalización de la comunicación intra e interempresarial, no se puede dejar pasar por alto la construcción de datos y de negocios con base en la correlación equilibrada de ambos instrumentos.

Muchas empresas se han adaptado a un enfoque «basado en datos» para la toma de decisiones operativas. Ese enfoque no sería posible sin la certeza y el raciocinio humano, pero tampoco sin la precisión de los sistemas informáticos que el cerebro no logra atinar en muchos casos. Los datos pueden mejorar las decisiones, pero requieren el procesador correcto para aprovechar al máximo. Mucha gente asume que el procesador es humano, pero la realidad es que se puede crear un procesador mixto con la deducción humana y el procesamiento hiperveloz del software.

El término «basado en datos» implica incluso que los datos se curan, se filtran y se organizan y se resumen para que las personas los procesen. El ordenador y el programa desclasifica y extrae los datos más importantes que el cerebro humano ha decidido colocar y lanzar desde el software. He ahí la clave en la toma de decisiones en las empresas a través del uso de la tecnología.

Pero para aprovechar al máximo el valor contenido en los datos, las compañías necesitan incorporar inteligencia artificial (AI) a sus flujos de trabajo y, a veces, complementar el trabajo de los humanos con esa herramienta en un 80%. La IA es la fase de evolución y modernización más importante que una empresa puede adoptar en su proceso de crecimiento.

Es necesaria la evolución de los flujos de trabajo impulsados por datos mediante la Inteligencia Artificial. Se trata de esquematizar escenarios de negociación a partir de patrones predeterminados y organizados en una base de datos.

Distinguir entre «manejado por datos» y «manejado por Inteligencia Artificial» no es solo semántica. Cada término refleja diferentes activos, el primero se centra en los datos y la capacidad de procesamiento posterior. Los datos son el combustible y la inteligencia artificial es el tanque que lo almacena para echar a andar el motor de la movilización de información de una empresa.

Los datos contienen los conocimientos que pueden permitir mejores decisiones; El procesamiento es la forma de extraer esas ideas y tomar acciones. Además, son fragmentos de conocimiento predeterminado que se complementa con la racionalidad del conocimiento del ejecutor del proceso, que es una persona.

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